Como ajustar una puerta de cristal

Un procedimiento fundamental que se debe efectuar al finalizar la instalación de una puerta de cristal es el proceso de realizar los ajustes precisos a la misma para evitar diversos tipos de inconvenientes entre los que destaca el contacto continuo de la puerta con el muro o el suelo que genera una fricción nociva para el vidrio. Este tipo de puertas son muy útiles para todo tipo de cerramientos de cristal interiores ya que darán sensación de espacio a tu hogar.

Otro de los problemas que podemos evitar ajustando de forma apropiada las puertas de cristal es el cierre inconcluso de la misma, lo cual permite que ingrese al interior de la vivienda diferentes agentes indeseables como insectos, polvo, agua, etc. Por este motivo te enseñaremos como puedes ajustar tu puerta de vidrio con una serie de sencillos procedimientos.

Ajustar la Rotula

  1. Lo primero que debemos hacer es verificar el cierre de la puerta, para ello cerraremos normalmente y en caso de percibir un cierre inconcluso ajustaremos los cojinetes.
  2. Si el paso mencionado anteriormente no fue suficiente para nivelar y ajustar la puerta, debemos continuar con los siguientes pasos y para ello emplearemos un destornillador que nos permitirá desanclar el soporte de la puerta.
  3. Una vez el soporte se encuentre desajustado intentaremos acercar este elemento al otro extremo de la puerta en donde se encuentra la jaladera o manija. Al adelantar de esta forma el soporte ajustaremos la puerta para generar un cierre completo de la misma.
  4. Cuando el soporte se encuentre en su nueva posición procederemos a fijar el mismo con los respectivos tornillos.
  5. Intentaremos realizar nuevamente el cierre de la puerta para comprobar que el procedimiento realizado haya funcionado.
  6. En caso de que aún no hayamos logrado obtener el ajuste que deseamos para el correcto funcionamiento de nuestra puerta de cristal tendremos que optar por graduar el neumático acercándolo al ajustar el tornillo que se encuentra en uno de los lados del cilindro.
  7. Si el tornillo anteriormente mencionado es ajustado hacia la derecha se obtendrá un cierre más lento, mientras que si es ajustado a la izquierda se acelerara el cierre de la puerta. De esta forma, en base al problema de cierre que posea la puerta decidiremos si giraremos a la derecha o la izquierda el susodicho tornillo.
  8. Luego de este procedimiento volveremos a evaluar la funcionalidad de la puerta ya ajustada.

Recomendaciones finales

Si ninguno de los procedimientos anteriormente descritos no logra resolver el problema puede que existan problemas con las bisagras de la puerta o que la instalación de la misma haya sido defectuosa, por lo que convendrá llamar a un experto de la cristalería para obtener un ajuste preciso y profesional.